Conceptos básicos sobre la biomasa y los niveles tróficos

La palabra biomasa tiene varios significados, y uno de ellos es la cantidad de masa que tiene una determinada criatura viviente, o la de una especie. Se utiliza con frecuencia en biología y suele estar relacionado con la cadena alimentaria y los niveles tróficos. Para entender mejor la biomasa y los niveles tróficos, primero hay que entender la cadena alimentaria.

El nivel trófico es el nivel de una criatura en la cadena alimenticia. Hay tres niveles: consumidores primarios, consumidores secundarios y consumidores terciarios. Los consumidores primarios son aquellos que comen plantas. Los consumidores secundarios son los carnívoros que comen los herbívoros. El último nivel, el terciario, son los carnívoros que se comen a otros carnívoros. También hay detritívoros, que son organismos que se comen los desechos de otros organismos.

Cuando se consume un organismo, su biomasa es almacenada por el consumidor. Alrededor del diez por ciento de la energía que el organismo consumió en primer lugar está disponible para el organismo que la consume. Esto significa que a medida que subimos los niveles tróficos, más baja es la biomasa.

Para entender este fenómeno, un ejemplo puede facilitar las cosas. Por ejemplo, si un conejo comiera algunas plantas, algunas de ellas se utilizarían para producir nuevas células y tejidos, mientras que el resto se digeriría y luego se excretaría del cuerpo en forma de desechos.

Parte de la energía de los alimentos se utiliza para alimentar los movimientos y actividades diarias del conejo, mientras que el resto se almacena como biomasa. Cuando un zorro se come al conejo, la cantidad de energía que recibe de él es mucho menor que la que el conejo recibe de las plantas. Esto se debe a la energía que consumió el conejo.

Por lo general, si un animal hace muchas actividades y necesita mucha energía para vivir, entonces la cantidad de energía que utiliza para almacenar la biomasa es menor. Además, las homeotermas utilizan mucha energía, ya que necesitan tener una temperatura corporal constante.

Debido a que los animales de mayor nivel obtienen mucha menos biomasa que los animales de menor nivel en la escala de alimentos, se puede esperar que los animales de menor nivel tengan una mayor biomasa de especies. Esto se debe a que los consumidores de mayor nivel están limitados por el número de animales que consumen, y obtienen mucha menos energía y biomasa de ellos.

Sin embargo, también hay algunas pirámides de biomasa invertida, donde hay muy pocos consumidores primarios y muchos consumidores terciarios. Es un caso muy raro, pero ocurre en algunos ecosistemas. Por ejemplo, en el océano, hay muy pocas algas para que los organismos las consuman, pero sigue siendo un ecosistema en funcionamiento. Esto se debe a que siempre hay algas nuevas creciendo en el océano, así que aunque hay pocas, nunca se agotan.

Así es como la biomasa y los niveles tróficos funcionan en el ecosistema. Están estrechamente relacionados, y ambos son términos necesarios para entender lo que sucede en nuestros entornos. Al estudiarlos, podemos aprender más acerca de cómo podemos mantener la naturaleza en su curso y satisfacer nuestras necesidades sin perturbarla.